By Published On: 30 octubre, 2026Categories: Papel y Cartón

La humedad también cuesta dinero: cómo proteger la resistencia y calidad del cartón durante el almacenamiento y transporte

En la industria del papel y cartón, fabricar un empaque resistente no garantiza que mantenga sus propiedades hasta llegar al cliente. Las condiciones ambientales durante el almacenamiento y transporte pueden modificar su desempeño, especialmente cuando existe exposición a niveles elevados de humedad.

Una caja de cartón corrugado puede salir de la planta en buenas condiciones y presentar deformaciones, pérdida de rigidez o menor capacidad de apilamiento después de permanecer en una bodega húmeda.

Para fabricantes, distribuidores y empresas que utilizan empaques de cartón, estas situaciones pueden traducirse en productos dañados, devoluciones, desperdicio de materiales y costos logísticos adicionales.

La humedad no solamente afecta la apariencia del cartón; también puede comprometer su función principal: proteger los productos durante toda la cadena de suministro.

¿Por qué la humedad afecta la resistencia del cartón?

El cartón está compuesto principalmente por fibras de celulosa, un material higroscópico que puede absorber o liberar humedad dependiendo de las condiciones ambientales.

Cuando aumenta la humedad relativa del entorno, el cartón tiende a incrementar su contenido de humedad hasta alcanzar un equilibrio con el ambiente.

Este fenómeno puede modificar sus propiedades mecánicas, incluyendo la rigidez y la resistencia a la compresión.

En el cartón corrugado, la estructura formada por las caras exteriores y el papel ondulado interior proporciona resistencia al empaque.

Sin embargo, cuando las fibras absorben humedad, la estructura puede perder capacidad para soportar cargas, especialmente durante periodos prolongados de almacenamiento.

La magnitud del efecto depende del tipo de papel, la composición del cartón, el diseño de la caja, los tratamientos aplicados y las condiciones de exposición.

El riesgo aumenta cuando las cajas permanecen apiladas

Uno de los principales problemas asociados con la humedad es la reducción de la resistencia de las cajas cuando soportan cargas de apilamiento.

Durante el almacenamiento, las cajas inferiores deben resistir el peso de los productos y empaques colocados encima.

Si el cartón pierde rigidez o resistencia, pueden presentarse deformaciones, aplastamientos y, en situaciones más graves, colapsos de las estibas.

Además de la humedad, intervienen factores como el tiempo bajo carga, la distribución del peso, el diseño del empaque y la forma en que se acomodan las cajas.

Por ello, una caja que supera una prueba de resistencia en condiciones controladas no necesariamente tendrá el mismo desempeño después de permanecer varias semanas en una bodega con condiciones ambientales diferentes.

La resistencia del empaque debe evaluarse considerando las condiciones reales en las que será almacenado y transportado.

¿Cuánto puede costar un empaque debilitado?

El impacto económico de la humedad no se limita al valor de las cajas dañadas.

Cuando un empaque pierde resistencia, puede afectar el producto que contiene y generar gastos de reposición, inspección, reacondicionamiento, transporte y atención de reclamaciones.

Imaginemos una empresa que almacena 1,000 cajas de producto terminado. Debido a condiciones inadecuadas de almacenamiento, 40 cajas presentan deformaciones que requieren revisión y cambio de empaque.

Si cada operación de inspección y reempaque representa un costo adicional de $45, el gasto sería:

40 cajas × $45 = $1,800

Este importe no incluye posibles daños al producto, retrasos en entregas ni otros gastos logísticos.

El ejemplo demuestra que un problema aparentemente pequeño puede generar costos que no estaban contemplados en el presupuesto original.

Para calcular el impacto real, la empresa debe registrar los gastos efectivamente atribuibles al deterioro y evitar contabilizar dos veces un mismo concepto.

La humedad relativa debe monitorearse, no suponerse

Una de las medidas más importantes para proteger el cartón consiste en conocer las condiciones ambientales del almacén.

La humedad relativa expresa la cantidad de vapor de agua presente en el aire respecto a la cantidad máxima que podría contener a una temperatura determinada.

Su comportamiento está relacionado con la temperatura, por lo que ambos factores deben considerarse al evaluar las condiciones de almacenamiento.

El uso de termohigrómetros o sistemas de monitoreo permite identificar variaciones y detectar áreas con mayor exposición.

No existe un único porcentaje de humedad relativa que garantice condiciones adecuadas para todos los tipos de cartón y aplicaciones.

Los límites operativos deben establecerse conforme a las especificaciones del material, las recomendaciones del fabricante y las condiciones de uso previstas.

Por ello, es preferible definir rangos internos respaldados por pruebas y registros, en lugar de adoptar valores generales sin verificar su pertinencia.

Buenas prácticas para almacenar cartón

La prevención comienza con una organización adecuada de los espacios de almacenamiento.

Las cajas y láminas de cartón deben protegerse de filtraciones, goteras, contacto directo con agua y superficies que puedan transmitir humedad.

El uso de tarimas o sistemas de almacenamiento apropiados ayuda a mantener los materiales separados del piso, siempre que su diseño y estado sean adecuados.

También conviene evitar ubicaciones próximas a paredes húmedas, puertas expuestas a lluvia o áreas donde se presenten problemas de condensación.

La ventilación y el control ambiental deben adaptarse a las condiciones de la instalación. Ventilar no siempre reduce la humedad, especialmente cuando el aire exterior contiene más vapor de agua que el interior.

Además, es importante revisar la altura de apilamiento y las condiciones de soporte para evitar deformaciones por cargas excesivas.

Estas medidas pueden contribuir a conservar las propiedades del material antes de que ingrese al proceso productivo o sea enviado al cliente.

El transporte también puede comprometer la calidad

Las condiciones durante el traslado representan otro factor de riesgo.

Los cambios de temperatura, la exposición a lluvia, las filtraciones en las unidades de transporte y la condensación pueden afectar el estado del cartón.

Esto es especialmente relevante cuando los productos recorren trayectos largos o atraviesan regiones con condiciones climáticas diferentes.

Antes de cargar, conviene verificar que la unidad de transporte se encuentre limpia, seca y libre de filtraciones visibles.

También es importante proteger adecuadamente las estibas y evitar que los materiales permanezcan expuestos durante maniobras de carga y descarga.

En determinados casos, pueden utilizarse barreras contra humedad, envolturas o soluciones de protección adicionales.

Sin embargo, estos materiales deben seleccionarse cuidadosamente, ya que una envoltura inadecuada también puede retener humedad dentro del embalaje.

Las pruebas de laboratorio ayudan a prevenir fallas

La industria del cartón utiliza diferentes métodos de ensayo para evaluar las propiedades de sus materiales y empaques.

Entre ellos se encuentran las pruebas de resistencia a la compresión de cajas, conocidas como BCT (Box Compression Test), y las pruebas de resistencia al aplastamiento del canto, conocidas como ECT (Edge Crush Test).

La norma ASTM D642 contempla métodos para determinar la resistencia a la compresión de contenedores de transporte, componentes y cargas unitizadas.

Por su parte, ASTM D4332 establece prácticas para el acondicionamiento de contenedores, paquetes y componentes de embalaje antes de realizar determinados ensayos.

Estas pruebas permiten evaluar el comportamiento del empaque bajo condiciones definidas.

No obstante, los resultados deben interpretarse considerando que las condiciones reales de almacenamiento y transporte pueden variar.

Probar un empaque bajo condiciones ambientales representativas ayuda a identificar riesgos antes de que se conviertan en reclamaciones comerciales.

Diseñar el empaque para su cadena de suministro

No todas las cajas requieren el mismo nivel de resistencia.

Un empaque destinado a recorridos cortos y almacenamiento limitado puede enfrentar condiciones distintas a las de una caja que permanecerá varias semanas apilada o será transportada a regiones con elevada humedad ambiental.

Por ello, el diseño debe considerar el peso del producto, el tiempo de almacenamiento, la altura de apilamiento, la manipulación y las condiciones ambientales previstas.

En determinadas aplicaciones pueden utilizarse papeles con características específicas, recubrimientos o tratamientos que mejoren el desempeño frente a la humedad.

Sin embargo, estas soluciones también pueden modificar los costos, la reciclabilidad o los procesos de fabricación.

La decisión debe basarse en pruebas técnicas y en una evaluación del costo total del empaque.

El objetivo no es utilizar siempre el cartón más resistente, sino seleccionar una solución que proteja adecuadamente el producto sin incorporar materiales innecesarios.

Una oportunidad para las empresas mexicanas

Para fabricantes de papel y cartón, empresas de empaque y usuarios industriales en México, controlar los efectos de la humedad puede contribuir a reducir desperdicios y mejorar la confiabilidad de las entregas.

En sectores como alimentos, agroindustria, calzado, autopartes y comercio electrónico, el cartón cumple una función importante en la protección y distribución de mercancías.

Fortalecer las especificaciones técnicas, los controles de almacenamiento y las pruebas de desempeño puede ayudar a disminuir incidencias relacionadas con empaques deformados o debilitados.

También representa una oportunidad para que los fabricantes de cartón ofrezcan asesoría técnica a sus clientes sobre selección de materiales, condiciones de almacenamiento y diseño de embalajes.

De esta manera, el proveedor deja de competir únicamente por el precio de la caja y puede diferenciarse por su capacidad para prevenir problemas logísticos.

Conclusión

La humedad es un factor que puede afectar silenciosamente la calidad y resistencia del cartón durante el almacenamiento y transporte.

Sus consecuencias pueden reflejarse en deformaciones, pérdida de capacidad de apilamiento, daños a productos y costos adicionales de operación.

Para las empresas mexicanas, prevenir estos problemas requiere combinar monitoreo ambiental, buenas prácticas de almacenamiento, transporte adecuado y pruebas técnicas representativas.

El verdadero costo de una caja no termina cuando se fabrica o se compra; también depende de su capacidad para proteger el producto hasta llegar a su destino.

Controlar la humedad no es solamente una medida de conservación de materiales, sino una decisión que puede contribuir a proteger la rentabilidad, reducir desperdicios y fortalecer la confianza de los clientes.

Fuentes consultadas

Nota: Este artículo fue desarrollado con el apoyo de herramientas tecnológicas avanzadas y revisado por el Departamento de Comunicación de CANACINTRA León, destacando la colaboración entre innovación tecnológica y experiencia humana.

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